Los entornos de manufactura, logística y producción generan tipos específicos de ineficiencia operativa que difieren de los contextos puramente administrativos. Conocemos esos patrones — y sabemos dónde buscar.
Las operaciones industriales implican más traspasos, más dependencias y más coordinación entre planta y oficina que los negocios de servicios. Cada uno de esos puntos es una fuente potencial de fricción.
Brechas de información entre cambios de turno, instrucciones verbales informales que no se documentan, reprocesos causados por especificaciones poco claras recibidas del equipo comercial. Trazamos la cadena completa de información desde el pedido hasta la producción.
Procesos de despacho que dependen de aprobaciones de personas que no siempre están disponibles. Información de rutas ingresada en un sistema y reingresada en otro. Choferes esperando porque el papeleo no está listo. Mapeamos cada paso del flujo de salida.
Pasos de inspección que crean cuellos de botella porque son secuenciales cuando podrían ser paralelos. Registros de no conformidad que requieren múltiples firmas antes de que pueda comenzar la acción correctiva. Identificamos dónde los procesos de calidad frenan innecesariamente la producción.
La observación industrial requiere tiempo en la planta, no solo en la oficina. Seguimos el camino real del trabajo — desde la recepción de materia prima hasta el despacho del producto terminado.
Qué se comunica, qué se pierde y qué se redescubre durante los cambios de turno. Observamos múltiples traspasos a lo largo de diferentes días.
Tiempo de espera causado por materiales que no están donde se necesitan cuando se necesitan. Tiempo de búsqueda, verificación y ciclos de reposición que podrían simplificarse.
Formularios, órdenes de trabajo y remitos que viajan físicamente cuando la información que contienen podría moverse digitalmente — usando sistemas que la empresa ya tiene.
Los canales informales (llamadas, WhatsApp, caminatas por la planta) que sustituyen los flujos de información estructurados. Cada sustitución es una señal de una brecha en el sistema formal.
Las operaciones industriales funcionan con horarios, turnos y ciclos que difieren de los entornos de oficina. Nuestra metodología de observación se adapta a esto. Planificamos ventanas de observación para cubrir el ciclo operativo completo — incluyendo inicios de turno, períodos de producción pico y ventanas de despacho.
También prestamos particular atención al límite entre la planta de producción y la oficina administrativa — una zona donde la información frecuentemente se pierde, se retrasa o se transforma de maneras que generan problemas en el proceso posterior.
El resultado es el mismo que en cualquier encargo de Finvando: un mapa visual del tiempo perdido, priorizado por impacto, con propuestas concretas sobre las que tu equipo puede actuar sin necesidad de comprar software nuevo ni reestructurar la organización.
Hablemos de Tu OperaciónContanos sobre tu contexto de producción y te explicamos cómo se estructuraría la observación de tres días para tu entorno específico.
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