El Mapa de Tiempo es el entregable central de cada encargo de Finvando. No es un informe de consultoría estándar. Es un documento específico, visual y priorizado que describe las pérdidas de tiempo de tu operación en lenguaje claro — con una propuesta concreta para cada una.
La mayoría de los entregables de consultoría están escritos para beneficio del consultor — demuestran rigor analítico y justifican el honorario. El Mapa de Tiempo está escrito para beneficio de tu equipo. Está diseñado para entenderse rápidamente, discutirse en una reunión y ejecutarse sin necesidad de volver a contratar al consultor para que lo explique.
El formato visual importa. Cuando podés ver dónde fluye el tiempo y dónde se atasca — dibujado en una página — el problema se vuelve real de una manera que una tabla de números nunca logra del todo. Las personas reconocen su propio trabajo en el diagrama. Ese reconocimiento es lo que impulsa la acción.
La priorización importa igual. No todas las ineficiencias merecen la misma atención. El Mapa de Tiempo ordena cada problema identificado por su impacto estimado en tiempo, para que tu equipo sepa por dónde empezar y pueda ver resultados rápidos antes de abordar cambios más complejos.
Cada elemento del Mapa de Tiempo se remonta a una observación específica realizada durante los tres días en sitio. Nada se asume. Nada se toma prestado de la experiencia de otra empresa.
Durante los tres días en sitio, mantenemos registros de observación estructurados. Cada interrupción, cada espera, cada traspaso de información se registra con marca de tiempo, descripción y las personas involucradas. Estos registros son la materia prima de todo lo que sigue.
Agrupamos las observaciones por tipo y frecuencia. Una interrupción aislada es ruido. La misma interrupción ocurriendo once veces en tres días es un patrón — y un patrón es algo que puede abordarse sistemáticamente. Separamos señal de ruido antes de sacar conclusiones.
Construimos un diagrama visual de cómo se mueven realmente la información y las tareas en la organización — no cómo dice el organigrama o el manual de procedimientos que deberían moverse. Este diagrama muestra el camino completo: quién toca qué, en qué orden y dónde las cosas dejan de moverse.
Para cada ineficiencia identificada, estimamos el costo en tiempo por ocurrencia y la frecuencia diaria o semanal. Esto nos da una base para la priorización — no una contabilidad precisa, sino un ordenamiento claro de dónde se pierde más tiempo.
Para cada ineficiencia priorizada, escribimos una propuesta concreta: qué cambiar, cómo cambiarlo y qué se necesita para que el cambio ocurra. Las propuestas están escritas para ser implementables por tu equipo sin ayuda externa — sin compras de software, sin reestructuración.
El documento final combina el diagrama de flujo visual, la lista priorizada de problemas y las propuestas en un único documento legible. Se presenta al equipo directivo en una sesión estructurada para la discusión. Después de esa sesión, el documento es tuyo para usarlo como consideres.
Un diagrama completo de cómo funcionan realmente las tareas clave y los flujos de información en tu operación — con puntos de fricción, demoras y pasos innecesarios marcados visualmente.
Una lista estructurada de cada ineficiencia identificada, ordenada por impacto estimado en tiempo. Cada entrada incluye: qué observamos, con qué frecuencia y cuánto cuesta en tiempo.
Un subconjunto destacado de propuestas que pueden implementarse en la primera semana sin presupuesto ni herramientas nuevas — cambios inmediatos y visibles para demostrar impulso.
Una página por problema priorizado: la observación, el impacto estimado, el cambio propuesto y lo que se necesita para hacerlo. Escrito en lenguaje claro, sin jerga de consultoría.
Un orden sugerido para abordar las propuestas — no un plan de proyecto, sino una secuencia lógica que construye sobre los primeros logros y evita crear nuevas dependencias.
Un recorrido estructurado del documento con tu equipo directivo. Presentamos, ustedes preguntan y juntos deciden qué propuestas priorizar. Esa decisión es tuya, no nuestra.
La mejor manera de entender el entregable es hablar sobre tu contexto específico. Contactanos y te explicamos cómo funcionarían los tres días en tu empresa.
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